Richard Sturgeon

Central la ñata - óleo s/papel - 110 x 160 cm

Central la ñata - óleo s/papel - 110 x 160 cm

Chupamotiv - óleo s/ papel - 110 x 160 cm

Chupamotiv - óleo s/ papel - 110 x 160 cm

Drücken - óleo s/ tela - 230 x 200 cm

Drücken - óleo s/ tela - 230 x 200 cm

Mosaik - óleo s/ tela - 230 x 200 cm

Mosaik - óleo s/ tela - 230 x 200 cm

“…Nada tranquilizador hay en las grandes telas de Sturgeon. Más bien, sus pinturas inquietan y movilizan esa visión más clásica de una naturaleza complementaria con el artista. La artificiosidad del color, las formas espiraladas y envolventes, el recurso de la chorreadura, la abstracción y la pintura en carne viva hablan de otro modo de transgresión pero sin anularla, en absoluto. Son paisajes mentales, producto de una imaginación vasta que se deja llevar por el impulso creativo…”
“Los paisajes de la imaginación” Por Laura Isola

A Richard Sturgeon se lo puede describir de muchas maneras, sin embargo a mí me gusta pensar que es un descubridor de formas y un creador de universos, que se gestan a partir de sus características pinceladas enérgicas y vibrantes. Después de años de oficio se podría afirmar que mantiene una relación de mayor libertad con su obra, porque ya no teme equivocarse y  por eso en sus últimas producciones invita al azar a formar parte del proceso y con gusto admite sorprenderse.

Una huella es la consecuencia de una accionar, un mecanismo ancestral por medio del cual reafirmamos nuestra existencia, dejando evidencia de que por allí hemos pasado. Hay huellas en todas partes, son demostraciones de afecto o manifestaciones de sentimientos, impresiones profundas y duraderas que cuenta una historia. Richard deja huellas frente a cada una de sus pinturas, que parten de crónicas propias o ajenas, desde noticias que encuentra en el diario hasta las fotografías de viaje de uno de sus hijos, de las cuales se apropia para contar su propio relato.

Como suele suceder, frente a las pinturas de Sturgeon, hay varias lecturas, una primera que tiene que ver con el reconocimiento paulatino de las figuras, que se disipan entre tanta información; un elefante rosa, un helado derritiéndose, una armadura del medioevo, es decir cosas del mundo sin aparente sentido, pero que no esta mal, porque no todo en esta vida merece una explicación. Sin embargo la segunda interpretación nos obliga a comprender a la obra más allá de lo visual, para empaparnos de la energía latente y carga erótica que desprenden. La obra de Sturgeon no pretende tener mensajes encriptados, ni explicaciones filosóficas o intelectuales; son simplemente aluviones de energía esperando salir.

Richard se desnuda frente a la tela, se permite mutar y cambiar, confundirse o perderse, siempre seguro de lo que está haciendo. A principios del 2014 presentó una serie de óleos sobre papel donde parecía que volvía a coquetear con la figuración (realista o simbólica), por medio de escenarios que nos trasladaban a un día soleado de playa o al China Town. Sin embargo al poco tiempo volvió a inclinarse por la mancha -quizás su gran amor- para declarar con absoluta seguridad ¡acá estoy y soy libre! Todo su ser parece enunciar eso a partir de que comenzó a trabajar en espacios abiertos, rodeado de naturaleza y despojado de todo.

La tela es su compañera de baile y la protagonista es la materia, jocosa, intensa y visceral, mientras que la pincelada coordina cada paso dando a conocer “paisajes interiores”, que crecen en su mente y que producto de una profunda indagación salen a la superficie cada vez más deslumbrantes. Su imaginación, por suerte, no parece conocer límites, y a pesar de que se mantiene fiel a su estilo personal, nunca deja de asombrarnos.

Melisa Boratyn

Bio

Richard Sturgeon Buenos Aires, 1952. Estudio en los talleres de Aníbal Carreño y Carlos Gorriarena y también asistió a la Academia Americana de Paris, Francia. Muestra su obra desde 1986 en muestras individuales y colectivas, en galerías y centros culturales. En 1995 tuvo una muestra en el Museo de Arte Moderno y en el 2000 se organizó una muestra antológica en el Centro Cultural Recoleta. Participó en múltiples ediciones de arteBA. Ganó más de 10 premios, entre ellos el Premio Colección Costantini, el Fundación Banco Ciudad y Premio OSDE de Pintura. Actualmente expone en ELSI DEL RIO Arte Contemporáneo.