Mariana Vidal

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Los cuadros de Mariana llevan nombres de personas. Curiosa humanización de lo pintado a través del nombrar, de nombrarlos como si fuera un reconocimiento último de que ya existen, aunque nada tenga que ver con sus fisonomías. Nombra, pero no define. Igual que en un nombre propio, que nada dice de la persona, porque no define en ella cualidades particulares. Ejemplo: no hay una condición especial en ser Michel.
Hay una condición cultural añadida, tal vez mitológica, pero Mariana quiere quedarse en una condición anterior: solo nombrar pinturas con un artificioso gesto. Este gesto, la elección del nombre-título, esquiva lo descriptivo y se recrea en una fórmula mucho más cálida e individualizadora que el aséptico “Sin título”.
Sus nombres nos inducen a pensarlos como cuadros vivos, y en ellos resuenan no solo formas, también sonidos. Leves, como el roce de unas líneas con otras; de unas curvas que se enganchan suavemente. Sonidos matizados de signos que se desplazan sobre el fondo plano y coloreado, como recordando algunas de las sugerencias de Kandinsky sobre los sonidos y los colores. Más bien serían murmullos como los que oía Duchamp en el frote de los pantalones de terciopelo o lo que veía en el espacio entre el anverso y el reverso de una fina hoja de papel: aquello que el llamaba l’infra-mince. Levedad de sonidos, de hendiduras, de bordes delgados que constituyen tránsitos casi imperceptibles entre formas y dimensiones, de lo plano a lo corpóreo y de lo estático a lo dinámico…
Carmen Bernárdez | Profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid | Curadora y Crítica de arte

Bio

Mariana Vidal Buenos Aires, 1976. Asistió a las escuelas Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón y se formó en el taller de artes visuales de Sergio Bazán. Realizó exposiciones individuales en ELSI DEL RIO Arte Contemporáneo, CRUCE-Arte y pensamiento- Madrid y en la Casona de los Olivera. Participó en exposiciones grupales en el C.C. Borges, C.C. Recoleta, Museo Sívori y el Museo Castagnino de Rosario, entre otras. Dirigió la “Residencia en UNO” junto a la Fundación Estudio 13. Durante los últimos años alternó su actividad artística con la docencia tanto en su taller como en instituciones públicas y privadas.